viernes 13 de noviembre de 2009
Buscote ~
Ayer leí los post de hace quince días atrás. En aquellos días no los leía, sólo escribía y publicaba... ni siquiera esperaba un comentario, esos post eran sólo para nosotras.
Si supieras leer...
Cuando repasaba palabra por palabra, me encontré entre líneas, aprendí de mis sentimientos pasados, me di cuenta de todo... me estaba adelantando pero el momento fue igual de doloroso. Muchos dicen, "Vos ya sabias que estoy iba a pasar. Mejor asi, que no sufrio. Pensa que no tuviste que tomar ninguna decision." pero yo quiero llorar igual porque me siento triste. Es sumamente dificil de entender pero asi, uno espera pero no quiere que la espera termine. Otros decian, "Estas cosas te hacen fuerte" ¿Fuerte para que, me pregunto yo? ¿Para que, cuando me pase de nuevo, sufrir menos?
Hasta ahora no existe ninguna explicacion logica ni ninguna formula que evite extrañar.
La muerte.
Lo que más me atormenta de este tabú es el hecho de convivir con la extraña sensación de comprender la ausencia pero no aceptarla y rechazar la idea que no podremos tocar, ver, sentir, oler y escuchar al ausente nunca más.
Entonces ya pasaron exactamente catorce días. Te lloré los primeros cuatro. Me enojé. Te recordé. Te escuché y aspiré hondo tu aroma aun cuando ya sabía que no te iba a volver a ver. Luego apareció Alfa. La miré de costado por un tiempo pero cuando esos ojitos compradores fueron despertando y rompiendo las primeras cosas, ya no pude resistirme. Con los dias acepte que ya no estas y que nadie te va a reemplazar. Ya no tengo momentos para sentirte en el vacío pero te recuerdo, y hasta me da culpa si pasa un día y no pienso en vos. Entonces te nombro todos los días, a la misma hora y en el mismo lugar. Imagino, rememoro tu compañia y pinto en el reflejo de la ventana, tu mirada... esa mirada con la que me alertabas de cualquier cosa.
En fin. Tendria varias hojas para enumerar todas nuestras anecdotas pero tengo que volver... cada quien (con su respectiva mascota) sabra a las cosas que me refiero.
-.a mitad de narracion se me rompio el teclado y no tengo la tilde. es un horror. sepan disculpar.-
lunes 26 de octubre de 2009
Monólogo / Escena I
Escena I
No puedo vivir más así. (Pausa. Suspiro.) Calmate, ya va a pasar… aprovechá, acordate de los días que no viene… sos tan libre, podés hacer lo que quieras, el horario está bueno… el sueldo más o menos pero por ahora, es lo que hay. Marcos también me tiene harta, hace más de tres semanas que no sé nada de él. No entiendo. La última vez estuvo todo más que bien, pensé que nos íbamos a arreglar y nada, desapareció.
(Suena un teléfono. Atiende.) ¿Hola? Ah. Hola Má. Sos vos. No, no me molesta que me llames. Sí, sí estoy re bien. (En tono irónico) La vida me sonríe... No, ya te dije que no pienso volver a casa. ¿Para eso me llamaste? Dejá de decirle así. Nos separamos por un tiempo, no es definitivo. (Juega con el cable del teléfono) No, mamá. Él ya va a volver. Es por un tiempo. No, no me llamó pero... (Suena el intercomunicador) Te dejo, tengo que seguir trabajando. (Sólo podemos escuchar la voz de ella) Esa es la corona para su suegra. Sí, los alfajores son esos que están al lado de su computadora. Sí, señor… los compré en la estación de Quilmes. Sí, yo tiré desodorante. ¿¡Cómo que no le gusta?! La semana pasada prendí un sahumerio y tampoco le gustó… No, no sabía. Bueno, no se ponga así... no sabía que se le cierra el pecho. Bueno bueno, ya prendo el aire... (Se para y se vuelve a sentar. Le grita al aparato.) ¿¡Sabe qué!? ¡Me tiene harta! ¡Mi paciencia llegó hasta acá! ¡Voy a renunciar! ¡¡Que se le agote todo el aire!! Usted bastante respira con mis pulmones... (Resopla y se dirige bien erguida hacia la oficina del jefe. Entra y sale.) Aguantá, hoy es miércoles. Dos días para otro fin de semana en la cama, mirando películas de Julia y comiendo tostados. Terapia el viernes a la noche. Aguantá, sólo faltan cuarenta y ocho horas.
La Curiosidad del Perro
lunes 19 de octubre de 2009
La Felicidad...
jueves 15 de octubre de 2009
miércoles 7 de octubre de 2009
El Acuerdo Tácito
Creo que por estos mismos acuerdos sociales, mandatos culturales o como quieran llamarlo, pasan las cosas que pasan en una familia. Los silencios, los odios guardados, el rencor, el llando ahogado, la vergüenza, la soledad. Son condimentos que van formando al ser humano.
Hablo de todo esto porque hoy estaba viendo el programa del morboso de Mauro Viale. Era un caso, entre otros, de una nena de trece años que había sido abusada durante seis años por su propio padre, y el infradotado de Mauro Viale se le ocurrió preguntarle (entre otras sarasaeses que le preguntó, hurgando con un hierro caliente en la herida) si antes de que comenzara el abuso, antes de sus nueve años, había querido al padre porque debía querer al padre porque es el padre. ¿Les parece? Me quedé sin palabras.»
martes 6 de octubre de 2009
No me gustan los números impares...
191: comentarios en total.
13: fue el máximo de comentarios en el primer post titulado «Jugando~»
20: meses pasaron desde el nacimiento de este blog.




